El presidente del gobierno da un discurso en motivo de la crisis:
¡Ciudadanos! Tengo una buena y una mala noticia.
La buena es que nuestra deuda ha desaparecido, todos los gobiernos extranjeros nos han perdonado hasta el último euro.
La mala es que tenemos 48 horas para abandonar el país.
¡Ciudadanos! Tengo una buena y una mala noticia.
La buena es que nuestra deuda ha desaparecido, todos los gobiernos extranjeros nos han perdonado hasta el último euro.
La mala es que tenemos 48 horas para abandonar el país.